martes, 15 de noviembre de 2011

Amabam amare



SONETO


Si yo hubiera creído a la primer mirada
al cálido sol de esta fénix alma
por fuego renovarme, como acostumbra ella
en la vejez extrema, en el que entero ardo,

cual velocísimo ciervo, lince o leopardo
sigue su bien y del dolor escapa,
a los actos, sonrisas y honestas palabras
corriendo habría ido, mas soy presto tarde.

¿Pero por qué dolerme, si veo
en los ojos de este ángel único y contento
mi paz, mi reposo y mi entera salud?

Peor hubiera sido -quizá- primeramente
verlo y oírlo, que ahora con igual vuelo
consigo me arrastra a seguir su virtud.

MIGUEL ANGEL BUONARROTI. Soneto 61. Rime. Giovanni Testori y Ettore Barelli. Rizzoli Editore, Milano, 1975. Traducción de Luis Antonio de Villena. Los Cuadernos del Norte (Mayo, 1986).

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