jueves, 29 de septiembre de 2011

Reformas estructurales

No me ha dejado pagar Márquez. Ni ha tenido que sacar dinero. Estos ricos de los pueblos, como los grandes ricos del mundo, no tienen que llevar dinero encima. Los Márquez, tienen siempre en la feria su gente para los tratos, a pesar de que ellos van y vienen. El dueño del tenderete ha venido a saludarle. Qué divertida está la calle de la Feria, qué bullicio. Hay que ir uno a uno. A Márquez le cuesta trabajo pasar por entre los grupos de feriantes que rodean a cada uno de los puestos de los dos lados. Los puestos de la plaza están aún más concurridos. Las campanillas de las rifas y los juegos. Ese ruido de niños, esas campanillas que tanto enardecen a los muchachos, ahí están, frenéticamente agitadas por tipos truculentos, de mala catadura.
CORPUS BARGA. Los pasos contados, 4. Los galgos verdugos. Editorial Bruguera, 1986.


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