martes, 10 de junio de 2014

Three out of four Americans believe the Bible is the word of God


WILLIAM S. BURROUGHS. Words Of Advice.

Convertido en heredero a los 3 años cuando su abuelo, Alfonso XIII, abdicó en su padre, Juan Carlos creció rodeado de personal italiano y francés y le costaba pronunciar el castellano. Su abuela, la reina Victoria, decidió solucionar las defectuosas erres de su  nieto haciéndole repetir cientos de veces el trabalenguas: «El perro de san Roque no tiene rabo porque Ramón Rodríguez se lo ha robado». A los 6 años, le vistieron con el uniforme de capitán de caballería para una larga y tediosa sesión de fotos. Al acabar y volver a la habitación, el principito se echó a llorar desconsoladamente. La niñera descubrió que las botas, demasiado pequeñas, le habían dejado los pies en carne viva. Cuando le preguntó por qué no se había quejado antes, él le contestó que su padre le había dicho que un Borbón no llora más que en sus aposentos. 
IRENE MORA. Juan Carlos I. Toda la historia del rey que democratizó España. Revista Pronto Nº 2197 (14-06-2014). 

NPR: Most Americans See Bible As Word Of God, Gallup Says BY SCOTT NEUMAN.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Sabencia fiscal


Leck mir den Arsch fein recht schön sauber (W. A. Mozart). Cor Vivaldi "Petits Cantors de Catalunya"
Òscar Boada, piano i direcció.

jueves, 27 de febrero de 2014

El estado de la nación



Hace unos años volví a Baltimore, para actuar en el Royale Theatre. Pasé al volante de mi Cadillac blanco por delante de la casa donde vivía Evelyn. Aparqué donde solía aparcar la camioneta del chatarrero. La santita que quería llegar a ser una gran bailarina seguía viviendo allí. Tenía seis hijos de distintos padres, seguía siendo cobarde y lameculos. Sus hijos se pusieron en fila en la calle y les compré helados, además de regalarles cincuenta  centavos a cada uno. Les pareció fabuloso y pensaron que yo era una gran estrella. Evelyn siempre tenía a un  machito en casa. El de aquel día era joven, moreno y de buen porte. Se asomó por la ventana, señaló a uno de los seis críos y gritó:
-Aquél es mío.
BILLIE HOLIDAY. Lady Sings The Blues. Traducción de Iris Menéndez. Tusquets Editores, S. A. 1988.

miércoles, 29 de enero de 2014

Con la izquierda



En otras palabras, las contradicciones inherentes a los fenómenos naturales eran la clave de su desarrollo. Y esa opinión la reforzaba la tercera y última dialéctica de Engels, la «ley de la negación de la negación», según la cual las contradicciones internas de un fenómeno producen otro sistema, opuesto, que luego se niega como parte de un proceso teleológico que conduce a un nivel de desarrollo más alto.

TRISTRAM HUNT. El gentleman comunista (La vida revolucionaria de Friedrich Engels). Traducción de Daniel Najmías. Editorial Anagrama, S. A., 2011.  


Pete Seeger Dead at 94

lunes, 27 de enero de 2014

Valiente ministro

2. Si rey, príncipe y señor de tierra debe ser caballero, pues sin tener el honor que conviene a caballero no merece ser príncipe ni señor de tierra, entonces los caballeros deben ser honrados por los reyes y por los altos barones; pues así como caballeros hacen que los reyes y los altos señores sean honrados por encima de los demás hombres, así los reyes y los barones deben tener honrados a los caballeros por encima de los demás hombres.

RAMON LLULL. Libro de la orden de caballería. Traducción de Luis Alberto de Cuenca. Alianza Editorial, S. A. (1992).


miércoles, 15 de enero de 2014

viernes, 10 de enero de 2014

Tentáculos del repugnante aquelarre. Ecumenismo.


Bernardette Peters y Stephen Sondhein, Send In The Clowns (1994)



Bienvenido Mr. Chance, del año 1979, marca una nueva etapa en este trabajo  de excavación del cine norteamericano para descubrir los mecanismos del poder y de la fabricación de imagen de los gobernantes. A partir de un relato y de un guión de Jerzi Kosinski, Hal Ashby dirige a Peter Sellers en el papel de un sencillo jardinero que se ve catapultado al cargo de asesor del presidente. Este jardinero, que, durante toda su vida, había vivido encerrado en una casa de Washington sin más ventana al mundo que la televisión, se ve en la calle poco después de la muerte de su jefe. Es cierto que el mando a distancia que lleva consigo no puede cambiar los programas de la realidad, pero enseguida descubre, y el espectador con él, que el mundo de Washington está totalmente a la altura de su nivel intelectual y de sus facultades mentales. Lo único que la pequeña pantalla enseñó al jardinero fue el lenguaje corporal: sabía reír, escuchar y dar la mano. Sus  abstrusas respuestas son interpretadas como las reflexiones profundas de una mente fuerte y llaman poderosamente la atención de los medios de comunicación y de los círculos del poder. El aterrador vacío característico de los debates políticos permite que sus discursos confusos sobre la jardinería sean considerados como un complejo lenguaje metafórico. El  personaje del jardinero alcanza la categoría  de mito, de leyenda, y como sucede en las leyendas, en la última escena del largometraje, consigue caminar sobre las aguas. Con todo, y al contrario que en los cuentos optimistas, en al fábula cinematográfica de Kosinski y Ashby, no encontrará en Washington un solo niño que señale que el rey va desnudo y que la representación política es vacua.  
SHLOMO SAND. El siglo XX en pantalla. Cien años a través del cine. Prefacio de Michel Ciment. Traducción castellana de Ferran Esteve. 2004, Crítica, S.L.

viernes, 3 de enero de 2014

jueves, 28 de noviembre de 2013

Cristiano


PACO TORONJO. Sevillanas bíblicas.
Fragmento de la película "Sevillanas" de Carlos Saura, 1991.


TANCHELINO. En el año 1125, un hereje llamado Tanchelino cobró veneración tal, que en algunas provincias se bebían sus orines y se guardaban como reliquias sus excrementos; el dinero que de ellos sacaban los principales de su secta servía para el gasto de su mesa, que estaba siempre servida con suma delicadeza. Los padres y maridos llegaban a rogarle que se dignase acostarse con sus hijas y mujeres. Al morir y descomponerse se vio que dentro había un caimán.
 FRANCISCO FERRER LERÍN. El bestiario de Ferrer Lerín. Círculo de Lectores S. A. (2007).